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40 años de la muerte impune del albañil sevillano Francisco Rodríguez Ledesma

El 4 de enero de hace 40 años moría en el actual Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla Francisco Rodríguez Ledesma, un albañil del barrio del Cerro del Águila. Según los vecinos de este barrio, Francisco había sido «víctima del terrorismo de Estado» tras ser «herido mortalmente por bala policial».

En el verano de 1977 Hilaturas y Tejidos Andaluces, S.A. (Hytasa) presentó un expediente de regulación de empleo. Los empleados llevaban varios días concentrándose a las puertas de la empresa de forma pacífica tras concluir su jornada laboral, pero el 8 de julio la movilización fue masiva, ya que se convocó a vecinos de otros barrios como Los Pajaritos, La Candelaria, Su Eminencia y Polígono Sur, a las 22.00 horas a las puertas de Hytasa. Francisco Rodríguez Ledesma, que trabajaba como yesero, regresaba a su casa en la calle Comandante Castejón (posteriormente denominada Diamantino García Acosta), número 17, cuando recibió un tiro por la espalda. Los testigos señalaron que el autor de este y otros cuatro disparos fue un hombre alto con gafas y pantalón y cubana claros que había bajado de un coche Seat 1500 con matrícula gaditana, al que identificaron como un policía de paisano.

El disparo atravesó la zona dorsal de Paco, provocándole el estallido del bazo, la perforación del colon y una hemorragia en el polo superior del riñón izquierdo, según el primer parte ofrecido desde el hospital, al que fue trasladado desde la Casa de Socorro de Nervión. A partir de ahí, transcurrió casi medio año con Rodríguez Ledesma ingresado con pronóstico grave en García Morato. Al día siguiente del suceso, unas 1.500 personas se manifestaban en silencio en el Cerro en repulsa por el incidente, pero no se supo mucho más hasta el fatal desenlace del 4 de enero de 1978. La víctima había sido operado por cuarta o quinta vez y llevaba días en estado comatoso e inconsciente hasta que le sobrevino la muerte.  Un millar de personas acudió a su entierro y el asesinato quedaría impune.

En los últimos años, el colectivo Aire Libre  ha promovido iniciativas encaminadas a dignificar su persona. En enero de 2016 esta entidad solicitó a la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta que declarase el lugar donde fue disparado como Lugar de Memoria, lo cual fue aprobado por el Consejo de Gobierno el 18 de julio pasado. Señalizarlo será el próximo paso.

Fuente: El Correo de Andalucía.

 

Redacción

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