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Denuncian la situación de las presas de las minas de Riotinto

En el digital www.huelvacostaluz.com escribe Ana Hermida un más que interesante artículo de opinión. A continuación un resumen del artículo que puedes consultar en versión completa en https://www.huelvacostaluz.com/las-presas-de-riotinto-la-antesala-de-una-catastrofe-ambiental/

En el artículo se informa de la existencia de documentos gráficos y administrativos de una enorme trascendencia que ponen de manifiesto los peligros en los que incurren los habitantes de la cuenca del Odiel, desde el Campillo hasta su desembocadura en la ría de Huelva. Se demuestra que las presas de Riotinto están en una situación muy delicada como consecuencia de la nefasta gestión desarrollada, desde el año 2007, por la empresa Emed, que ha visto como se le abrían expedientes por vertidos muy graves a cauce público y con multas millonarias, todo ello por primera vez en la larga historia de las minas. Y esta situación solo es posible con la colaboración y aquiescencia de las autoridades mineras y ambientales que conocen la situación y que hacen la vista gorda o miran para otro lado, igual que sucedió en Aznalcóllar a partir de 1995 hasta su rotura en 1998.

A través de un vídeo se observa como borbotean los residuos y, como consecuencia de la expansión de una de esas burbujas, el agua desborda los límites de la presa saliendo a la pista que la circunda. El agua cae al nivel inferior y de allí a cauce público a través de la denominada vaguada norte de Aguzadera. El desborde de la presa no se debe a una rotura en la tubería, como falsamente dice la empresa, sino que, por razón de las lluvias caídas, ésta se encuentra en situación límite, pasando el agua por encima de los muros, sin que, en ciertas zonas, existan las playas de más de 50 metros que exigen los proyectos.

El burbujeo en la presa es un indicio serio de que se está produciendo en la presa el fenómeno conocido por “piping” en los manuales de gestión de presas, y que dada su gravedad, como primer factor de rotura de una presa, recomienda la paralización cautelar del vertido y de la presa hasta que una auditoría independiente determine si la presa debe de ser clausurada o incluso vaciada o las obras que han de acometerse para garantizar su estabilidad.

La operación de las presas se hace en contra del proyecto aprobado para autorizar el reinicio de actividad. Ni se ciclona el residuo, ni se construye el muro con los gruesos del ciclonado, ni se vierte con un contenido en sólidos del 65%. Por el contrario, el residuo se vierte directamente de la tubería a la presa sin separación de fracciones; el muro se levanta con “todo uno” procedente de la mina igual que en la nefasta presa de Aznalcóllar y el contenido en sólidos es del 33% igual que en Aznalcóllar.

Toda esta historia comienza cuando las autoridades mineras y medioambientales, después de 10 años de negativas a los promotores de la reapertura de las minas de Riotinto, deciden que ha llegado el momento de la reapertura y aprueban una Autorización Ambiental Unificada con 312 condicionamientos que el promotor recurre alegando que su cumplimiento hace inviable el proyecto. Sin embargo, y sin que las condiciones se modifiquen, se aprueba la AAU y se autoriza el reinicio por la autoridad minera incorporando a la autorización minera el condicionado de la AAU. Las autorizaciones son recibidas con manifestaciones de satisfacción de la empresa promotora que incorpora a su celebración la visita de la presidenta de la Junta.

Unos meses después, cuando empezó la operación, se podía observar que las condiciones no se iban a cumplir y la administración iba a autorizar de facto el incumplimiento. Grave acusación, pero cierta como la vida misma como se demuestran en los vídeos y fotos.

Los incumplimientos llegan a tal nivel que la Delegación Territorial de Huelva de Industria, en un acto de heroicidad de algún funcionario sin duda preocupado por sus responsabilidades incluso penales por tanto atropello y desvarío, acuciado por una denuncia de Ecologistas en Acción, ordena, en abril de 2016, un año después del inicio de las actividades productivas, la paralización cautelar de las actividades mineras. Dictándose la paralización hasta que por la empresa no se adoptaran las medidas correctoras pertinentes, o sea, que se cumpliera con las condiciones estipuladas en la Autorización Ambiental Unificada (AAU) y en la autorización de reinicio.

Sin embargo, a pesar de la gravedad de los hechos denunciados, el órgano político de la administración autonómica, la Dirección General de Minas de la Junta de Andalucia, liderada por María José Asensio decide levantar la suspensión basándose en un informe de unos profesores de la Escuela de Minas de Madrid, pagados por la propia empresa. María José Asencio ha sido doblemente denunciada por prevaricación, primero acusada por sus funcionarios cuando era Delegada en Huelva y luego por la Justicia al ser la autora de la concesión, al menos sorprendente, de la mina de Aznalcollar a una empresa que no se había presentado al concurso.

Fuente: https://www.huelvacostaluz.com/las-presas-de-riotinto-la-antesala-de-una-catastrofe-ambiental/

 

Redacción

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