Opinión

Sobre el Manifiesto “blanco”
Columnas

Sobre el Manifiesto “blanco”

Leyendo el Manifiesto, si no tuviéramos otros datos, no sabríamos de qué se está hablando. Hay, sí, una sucesión de ideas amables, casi siempre abstractas. Por ejemplo, “apostar por la vía del diálogo”. ¿Quién estaría en contra de esto? Pero no se dice cuáles serían los términos del diálogo, ni si este supondría negociación, ni entre quiénes, ni con qué legitimidad mutuamente reconocida. Ni si en ese diálogo se incluiría a los más de dos millones de catalanes que votaron el domingo, con la guardia civil y la policía nacional hostigándoles, atacándoles a porrazos (o con pelotas de goma y gases lacrimógenos en algunos casos) y requisando urnas. Ni si sería un dato determinante que 3 de cada 4 ciudadan@s de Cataluña quieren un referéndum para poder expresar libre y legalmente su opción para el futuro de su nación. ¿Por qué no se habla de esto?