Columnas

Hablar bien

En Madrid se habla bien. En un pueblo de Andalucía mal. En un sitio se pronuncia el castellano como lo hace el rey de España. En el otro se pronuncia como lo han hecho durante siglos la gente que le ha dado de comer al rey de España. En la corte se habla bien. En el campo del sur mal.

Sin embargo, en la corte se confunde Europa con la Unión Europea, o América con Estados Unidos. Para la gente que supuestamente habla bien, y pronuncia finamente el castellano por las radios y televisiones de la capital del Reino (o de la capital de Andalucía), los americanos son la gente de Estados Unidos de América (los nicaragüenses serán otra cosa, digo yo).

A pesar de todo nadie duda de que esta gente habla bien, como les gusta al poder.

Quizás eso sea hablar bien, dar gusto a quien te pone o te quita. Por eso, seguiré hablando mal, tan mal como lo hicieron y lo hacen millones de personas de miles de pueblos colonizados que tuvieron que acabar expresándose en la lengua impuesta por el colonizador.

Y seguiré llamando americano al nicaragüense.

Óscar García Jurado
Economista y miembro de Autonomía Sur Cooperativa Andaluza.
Campaña de aceite ecológico 2017