Sociedad

Muere en Francia la última superviviente de la matanza de Casas Viejas

El pasado once de agosto falleció en su casa de Montauban (Francia) Catalina Silva Cruz. Tenía 100 años y poco más de ocho meses. Con ella desaparece el último testimonio vivo de la matanza de Casas Viejas.

La historia de Catalina Silva es una historia de lucha. Antes de enero de 1933, en el grupo anarquista femenino Amor y Armonía al que perteneció junto a su hermana María y su amiga Manolita Lago. Durante los Sucesos de Casas Viejas, por atreverse a llegar hasta la choza mientras estaba asediada. Después, en 1936, tras el golpe de Estado, ayudando a huir a vecinos de Paterna y escapando ella misma tras el asesinato de su hermana. Llegó a Francia y vivió acosada por la ocupación nazi y la desconfianza de las autoridades galas en los millares de anarcosindicalistas refugiados en el sur del país.

Escribe José Luis Gutiérrez Molina: “Incluso en los peores momentos, según decía, nunca olvidó aquella noche invernal de enero de 1933 cuando, el sol de la esperanza revolucionaria fue sustituido por las llamas de la represión más despiadada. Noche tras noche recordaba lo vivido aunque no fuera hasta entrado el presente siglo cuando salió del anonimato en el que voluntariamente se había mantenido.”

“Catalina, como otras decenas de miles de españoles, se va sin conocer dónde están los restos de su hermana María que fue asesinada, dentro de unos días hará 81 años. En silencio, sin hacer ruido como vivió. El tiempo ha pasado por ella, a pesar de sus 100 años, demasiado rápido para los ritmos de una sociedad y una administración, a todos sus niveles, como los actuales del Reino de España.”

Fuente: todoslosnombres.org.

Redacción

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